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sexta-feira, 15 de março de 2019

INMUTABILIDAD DE LA LEY DE DIOS - EXTINCIÓN DEL SACERDOCIO LEVÍTICO



INMUTABILIDAD DE LA LEY DE DIOS - EXTINCIÓN DEL SACERDOCIO LEVÍTICO
El hecho mismo de la muerte del amado Hijo de Dios a fin de redimir al hombre, muestra la inmutabilidad de la ley divina. ¡Cuán fácilmente, desde el punto de vista del transgresor, Dios podría haber abolido su ley, proveyendo así una vía por la cual los hombres pudieran salvarse y Cristo permanecer en el cielo! La doctrina que enseña libertad, mediante la gracia, para quebrantar la ley, es un engaño fatal. Todo transgresor de la ley de Dios es un pecador, y nadie puede ser santificado mientras vive conscientemente en pecado.
Un cambio en la ley moral es tan imposible como una transformación del carácter de Dios, quien no puede cambiar (Mal. 3: 6). Los principios de la ley moral (los 10 Mandamientos de Dios) son tan permanentes y eternos como lo es Su propio Autor, Dios.
Jesús dijo:
"No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.
Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.
De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos." Mateus 5:17-19.
La ley no fue abolida, lo que fue abolido en la cruz para quien acepta a la provisión hecha por Jesús a nuestro favor en la cruz, fue "la condenación de la ley", pero la ley continúa vigente y lo que fue abolido y clavado en la cruz (Colossenses 2:14) fue la ley "ceremonial".
La distinción entre los dos sistemas es amplia y clara:
- La ley "Ceremonial", era así llamada a un "libro manuscrito por Moises", por ello algunos la llaman de "ley de Moises", que contenía todas las instrucciones para la realización de los "ritos, sacrificios y ceremonias, ordenanzas" (sacrificios de corderos, etc) y que era guardado "al lado" del arca de la alianza - y no dentro del arca como las dos tablas de piedra -, del lado de afuera (Deuteronômio 31:24, 26). La ley ceremonial fue instaurada por Dios para resolver el problema del pecado, desde que Adán y Eva pecaron y Dios mató en el Eden a dos corderos sin defecto para "cubrir la desnudez de Adán y Eva - por causa del pecado - con sus pieles". Esta ley nunca habría existido si Adan y Eva no hubieran pecado. Antes del pecado ellos estaban cubiertos porr la propia gloria de ellos que la perdieron al pecar.
- La Ley "de Dios o Ley moral", el decálogo, consistía en las dos tablas de piedra de safira, escritas por el propio dedo de Dios, conteniendo la Ley de los 10 mandamentos de Dios detallados en Éx. 20:1-17 y Deut, 5:6-21, y eran guardadas dentro del arca de la alianza. La Ley de Dios o Ley moral existía antes del pecado.
El sistema ceremonial era constituido de símbolos que apuntaban para Cristo; para su sacrificio y sacerdócio. La ley ritual, con sus sacrificios y ordenanzas, debería ser cumplida por los hebreos hasta que el tipo encontrara el antítipo, en la muerte de Cristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Entonces todas las ofertas de sacrificios deberían cesar, como también "cesó todo el sacerdocio levítico incluyendo el sumo sacerdote levítico" puesto que ahora tenemos desde que Jesús ascendió al Cielo a "nuestro único Sacerdote y Mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5, Hebreos cap. 10). Fue esa ley que Cristo “quitó del medio de nosotros, clavándola en la cruz” (Col. 2:14).
Dios es eterno y su ley también, no hay tal cosa que Dios haya eliminado su ley para darnos su gracia, la muerte de Cristo es evidencia que Dios prefiere dar a su hijo para morir por nosotros y no alterar su propia ley. Las leyes que fueron abolidas eran la que eran sombra del sacrificio de Cristo, las leyes de sacrificios y ritos, pero nunca la ley que nos muestra el pecado, que son los Diez Mandamientos relacionados en Éx. 20:1-17 y Deut 5: 6-21, (Rm.3:20; Jn.3:4; Rm.7:7).
La Ley del Sinaí es para un pueblo redimido, es para los pios, no para los impios. No fue dada como «camino de salvación» (¡en esto consistió la perversión que de la Ley hicieron los fariseos!), sino como una norma santa para un pueblo llamado a ser santo. El propio preámbulo del decálogo así lo aclara: «Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre." (Éx. 20:2), por eso...."No tendrás otros dioses delante de Mi...". Dios pide obediencia para los pios, para los justos, para quien ya está salvo en Cristo Jesús nunca pide obediencia para los impios. Èramos esclavos del pecado cuando Jesús nos libertó.
El enemigo de las almas odia la ley de Dios y ya se ha ingeniado de alguna manera, sutilmente, a lo largo de todos estos siglos, para hacer al hombre pisotear la ley de Dios, sabiendo que: "Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un solo punto, se torna culpado de todos" (Santiago 2:10). De este modo Satanás se ha ingeniado para hacernos omitir el 2º mandamiento que prohibe la idolatria, porque Dios es un Dios celoso, nos ha hecho también omitir el 1º mandamiento que nos advierte en "No tendrás otros dioses delante de Mi (desafiándome a Mi)" y nos ha hecho omitir el 4º mandamiento "Acuérdate del santo sábado para santificarlo".
Pues ahora el enemigo está se preparando para dar el golpe final contra Dios obligando a Su pueblo a ignorar aún más la ley de Dios y a desconsiderar Su ley al punto de pretender unir - so pena de perseguición y muerte - al pueblo fiel a Dios que guarda Sus mandamientos, con los mundanos de todo el mundo y de todas las religiones y supersticiones y filosofias de modo de ridicularizarlo a Dios hasta hacerlo comparable con un buda o un Mahoma y hasta tener que reivindicar a los fariseos judios y caminar juntos con ellos en sus creencias de que Jesús fue un profeta humano que se salió mal y fue muerto por ello. Todo este mecanismo muy bien planeado durante siglos que se nos presenta ante nosotros ahora mediante el Ecumenismo para hacer andar juntos a quienes son de yugo desigual - "podrán acaso andar juntos Cristo y Belial?" (2 Cor 6:14-18) - y, posteriormente el Nuevo Orden Mundial de modo de retornar a la Edad Media en donde el papa será nuevamente el rey de reyes o Emperador.́́́́́́́́

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